Los discos de freno son una parte crítica del sistema de frenos de tu vehículo. Con el tiempo, pueden desgastarse y desarrollar irregularidades en la superficie que afectan su rendimiento. Cuando te enfrentas a discos de freno desgastados o dañados, te encuentras con una decisión importante: ¿rectificarlos o cambiarlos por completo? En este blog, exploraremos las opciones y te ayudaremos a tomar la mejor decisión.
Rectificacion de Discos de Freno
¿Qué es la rectificación de discos de freno?
La rectificación de discos de freno, a menudo llamada “resurfacing” o “rotores torneados”, es un proceso en el que se quita una pequeña cantidad de metal de la superficie del disco para restaurar su planitud y suavidad. Esto se realiza mediante una máquina especial que gira el disco y elimina cualquier irregularidad.
Ventajas de la rectificación:
- Ahorro de costos: La rectificación generalmente es más económica que la compra de discos de freno nuevos.
- Menos desperdicio: Ayuda a reducir la cantidad de residuos metálicos y contribuye a la sostenibilidad.
- Restauración de la superficie: Puede devolver la superficie de frenado a un estado más uniforme, mejorando la eficiencia del frenado.
Desventajas de la rectificación:
- Grosor reducido: La rectificación elimina una pequeña cantidad de metal, lo que puede reducir el grosor del disco. Si el disco ya está muy desgastado, no se puede rectificar.
- Menos durabilidad: Los discos rectificados pueden ser menos duraderos que los nuevos y pueden requerir reemplazo antes.
Reemplazo de Discos de Freno
¿Cuándo debes considerar reemplazar los discos de freno?
- Grosor insuficiente: Si los discos están por debajo del grosor mínimo especificado por el fabricante, deben reemplazarse.
- Desgaste irregular: Si los discos tienen ranuras profundas, bordes afilados o deformidades severas, es mejor reemplazarlos.
- Daño grave: Si los discos tienen grietas o deformaciones significativas, no deben rectificarse.
Ventajas del reemplazo:
- Nuevos discos: Los discos nuevos ofrecen un rendimiento óptimo y garantizan un frenado seguro.
- Durabilidad: Los discos nuevos suelen durar más tiempo que los discos rectificados.
- Mejor rendimiento: Los discos nuevos proporcionan un frenado más eficiente y consistente.
Desventajas del reemplazo:
- Costo inicial: Reemplazar los discos suele ser más costoso que rectificarlos.
- Generación de residuos: Los discos de freno viejos deben ser eliminados adecuadamente para minimizar impactos ambientales.
¿Que es Mejor?
La elección entre rectificar o reemplazar los discos de freno depende en última instancia de su estado y del presupuesto disponible. Si los discos aún tienen suficiente grosor y las irregularidades no son graves, la rectificación puede ser una opción razonable. Sin embargo, si los discos están dañados o desgastados más allá de un cierto punto, el reemplazo es la elección más segura y efectiva para restaurar un rendimiento óptimo de frenado. En última instancia, la seguridad en la carretera debe ser la principal consideración al tomar esta decisión.
